Artista Argentino Enseña A Pintar Murales En Rivera Huila

El Argentino Martín Meza reconocido artista  Latinoamericano está pintando 7  obras en el municipio verde de Colombia,  con la colaboración de las instituciones educativas, sociales, culturales, y diferentes agrupaciones, en conjunto con la Alcaldía de Rivera, realizan intervenciones en el espacio público, rescatando su prosa y vinculándola con las herramientas propias del muralismo que explora el artista.

El diario El Tiempo de Argentina entrevisto a  Martín Meza quien se encuentra trabajando con la obra de siete murales que está pintando con alumnos a través del Municipio de Rivera, en Huila, Colombia. “Estamos trabajando en conjunto con la Alcaldía, instituciones educativas, sociales, culturales y diferentes grupos humanos”. El proyecto consiste en rescatar la prosa del ilustre literato local que da nombre a la ciudad, José Eustasio Rivera, promoviendo su obra al tomar como disparadores sus producciones”,señaló Martín Meza en diálogo con EL TIEMPO.

“Desde el arte es necesario construir las realidades que deseamos”

En principio, Meza relató que “van a cumplirse cuatro meses del viaje en el que me encuentro inmerso, fruto de un ferviente deseo de conocer otras geografías y realidades de nuestro continente. En aventuras como éstas si uno se mantiene abierto y predispuesto al intercambio, las experiencias son enriquecedoras nutriendo las perspectivas sobre la vida al conocer distintas historias mientras se escribe la propia. O en mi caso, se pinta”.

“Después de haber recorrido parte de Chile, Perú y Ecuador llegué a Colombia, precisamente al municipio de Rivera en el departamento de Huila. Se trata de un sitio mágico, tranquilo y repleto de naturaleza. Aquí nació el literato mundialmente conocido José Eustasio Rivera autor de obras como ´La vorágine` o ´Tierra de Promisión`. Con el afán entonces de promover sus creaciones  estamos trabajando en conjunto con la Alcaldía de Rivera para realizar diversas intervenciones en el espacio público, rescatando su prosa vinculándola con las herramientas propias del muralismo que exploro continuamente y promuevo: la monumentalidad, el relato y la metáfora visual desde lo plástico y una actitud critica frente a la realidad desde lo social, interactuando y aprendiendo siempre con la gente a través de talleres pedagógicos participativos, solidarios y significativos”, sostuvo.

Amplió “vinculamos la narrativa visual con la escrita, a través de estos talleres donde participa mucha gente jerarquizando los encuentros para recomponer el tejido social y construir de manera colectiva vínculos de pertenencia con el espacio común, la cultura local y el arte. Al igual que como hemos hecho y continuaremos trabajando en Azul, con el proyecto educativo, artístico y cultural ´En algún lugar de la mancha`”.

Contó, de la misma manera, que “no es la primera vez que el muralismo me lleva de viaje, o que un viaje me presenta oportunidades de trabajo. Argentina es reconocida mundialmente por sus producciones e historia en cuanto a la disciplina y particularmente hace años que vengo trabajando en el tema con distintos proyectos, adoptando ya un modo de vida dinámico, enriquecedor y crítico. Desde el arte es necesario construir las realidades que deseamos, recuperar el contacto humano, promover valores sociales, disfrutar de los placeres de la vida e interpelar a las conciencias dormidas para lograr las transformaciones que más que nunca necesitamos”.

“Los caminos de la vida…”

Del mismo modo, Meza explicó que “en el camino confirmé que son varias las ciudades del mundo que apuestan e invierten en este tipo de proyectos de transformación social a través del muralismo. Claro está que las intenciones varían de acuerdo a los contextos y las necesidades de los mismos, como así también de la capacidad e intereses de quienes lo llevan adelante. Así, convergen en un mismo escenario un sin fin de proyectos que posicionan al arte urbano como un motor capaz de promover valores, de recuperar espacios y de transformar realidades rescatando historias para aprender de ellas, acercándonos a una mejor calidad de vida que tanto hace falta”.

Refiriéndose a su trabajo en Azul, el muralista explicó que “claro que en todo campo hay disputas y cuando se trata de la comunicación la competencia es desleal, por eso insistimos en volver a las bases, recuperando el contacto humano y recomponiendo el tejido social, mediante actividades solidarias, participativas y significativas para la comunidad. Así fue como trabajamos en nuestra ciudad de Azul de manera independiente”. Ejemplificó que “pintando en la ´Cooperativa Pachi Lara` para visibilizar su lucha de fábrica recuperada y otras semillas de memoria en paredes del olvido. También en proyectos mas ambiciosos y abarcativos como ´En algún lugar de la mancha`, desarrollado en los últimos dos festivales cervantinos que aportaron a la ciudad mas de 20 obras patrimoniales, talleres de capacitación y aprendizaje de diversas técnicas; charlas debates y exposiciones de la mano de muralistas de gran trayectoria nacional y latinoamericana que rescatan la poesía de autores de Azul para convertirlos en murales ubicados en espacios estratégicos que conforman un atractivo turístico y un recorrido urbano desarrollado en estrecho vinculo el territorio al interactuar con instituciones y diversos grupos humanos de nuestra ciudad”.

Es importante recordar que fue una iniciativa declarada de Interés Cultural y Comunitario como de Interés Educativo tanto por el Concejo Deliberante como por el Consejo Escolar.

Fue precisamente esa experiencia “manchega” sumada a los diversos destellos de colores acumulados en otras experiencias las que despertó el interés del Municipio de Rivera, en Huila, Colombia en el trabajo de Meza.

Un trabajo realmente increíble donde Meza dejará su huella y su impronta azuleña en una ciudad lejana, aunque con mucha historia, Huila, Colombia.

“No es la primera vez que el muralismo me lleva de viaje, o que un viaje me presenta oportunidades de trabajo. Argentina es reconocida mundialmente por sus producciones e historia en cuanto a la disciplina y particularmente hace años que vengo trabajando en el tema con distintos proyectos, adoptando ya un modo de vida dinámico, enriquecedor y crítico. Desde el arte es necesario construir las realidades que deseamos, recuperar el contacto humano, promover valores sociales, disfrutar de los placeres de la vida e interpelar a las conciencias dormidas para lograr las transformaciones que más que nunca necesitamos”, sostuvo el muralista. GENTILEZA MARTÍN MEZA.

¿En qué consiste el proyecto?

El proyecto consiste en rescatar la prosa del ilustre literato local que da nombre a la ciudad, José Eustasio Rivera, promoviendo su obra al tomar como disparadores sus producciones constituyendo la esencia de las obras de arte público que emergen por las calles al alcance de todos. A su vez cada mural se realiza en un espacio estratégicamente ubicado, ya sea por su visibilidad como por su uso social, haciendo que cada obra sea única e irrepetible. Cada producción es entonces el resultado de la articulación entre el espacio a intervenir, el grupo humano con el cual se trabaje (con sus propias subjetividades y conocimientos), el estudio de las obras elegidas y los recursos plásticos propios de la disciplina del mural. “Un cóctel sumamente interesante y enriquecedor que nos invita a crear”, lo describió Meza.

“Desde esta lógica me ha tocado como profesional en pleno crecimiento en la materia y como docente también (FBA – UNLP) coordinar niñas, niños, jóvenes, adultos mayores, artistas locales, personas curiosas que ante lo acontecido no quieren dejar de ser parte e instituciones educativas, culturales y sociales. Así, hemos realizado mas de siete murales de diversas lógicas constructivas y características, con distintas poesías del mismo autor pero bajo la misma premisa, sonando despiertos (soñiando no tenho enie), sembrando arte para estimular los pensamientos y luchando con nuestras herramientas para cosechar libertad”, precisó.

“La anécdota no menor de hacer todo esto desde la interculturalidad es realmente alucinante; encontrando puntos en común y aprendiendo de las diferencias en reciprocidad, los resultados son excepcionales. Más allá del orgullo por los logros individuales, alimentar el alma con experiencias tan lindas y fuertes como estas hace que se potencie la energía para seguir luchando por lo que falta de manera colectiva”, culminó Meza.