Opinión de Libardo Gómez Sánchez :  Sobre “América Primero” y la OCDE

Opinión de Libardo Gómez Sánchez :  Sobre “América Primero” y la OCDE – Mientras se adelanta la campaña electoral para elegir al próximo gobierno de los colombianos, afuera de nuestras fronteras se desarrollan una serie de hechos que finalmente tocaran a nuestras puertas y afectaran el futuro del país.

Las diversas iniciativas del presidente de los Estados Unidos Donald Trump, por desestabilizar el orden mundial, que no son nuevas viniendo de un gobierno acostumbrado a acudir a una plena libertad de acción en lo relativo a su política interna e internacional,  entre las que se destacan el alza a los aranceles de importación del acero y el aluminio y la decisión de abandonar el acuerdo nuclear suscrito con Irán, así como la amenaza de subir los impuestos de importación de vehículos en un 25%, todas acciones dirigidas contra el mundo, incluyendo a sus más tradicionales aliados, dejan en evidencia que el slogan de campaña no era un engaño: “América primero”.

A pesar de que la política norteamericana siempre ha pasado por encima de las demás naciones, por la agresividad y rapidez con que Trump la ha venido aplicando, existe la equivocada creencia de que es algo nuevo, la diferencia radica en que en el pasado las naciones eran menos vulnerables por la fortaleza de sus mercados internos y un relativo bienestar de sus comunidades; ahora luego de varias décadas de aplicación de un modelo que condena a pueblos enteros a la pauperización y la indignidad, han conducido como ocurre en la Europa de hoy, a una fuerte tendencia a la desintegración, luego del enorme esfuerzo por construir la comunidad económica europea; y al crecimiento de un arraigado sentimiento xenófobo.

Las tormentas políticas tienen en su base razones económicas, el estancamiento y peor aún,  la reducción del ingreso de los ciudadanos, achican los mercados domésticos haciéndolos más dependientes   de las exportaciones a economías con capacidad de compra como la norteamericana, allí radica el poder que esgrime el jefe de la Casa Blanca.

Decisiones como  el ingreso a la OCDE, forman parte del menú de las multinacionales para las que gobierna Trump, que con normas que se presentan como modernizadoras, busca ampliarles el espacio para sus negocios, sacando a los empresarios locales que no pueden cumplirlas por los costos que implica y que la reducida escala de sus negocios no les permite atender; como siempre habrá unos pocos que se beneficien, tal y como ocurre con los TLC, pero las mayorías sentiremos el garrotazo cuando el gobierno que llegue, le dé vía libre  a la aplicación de estos acuerdos lesivos para el país; por fortuna soplan vientos de reacción a tan inicuo proceder.