OPINIÓN DE MARIO BENEDICTO PARRA -ANARQUISTAS Y COMUNISTAS DE MIERDA

OPINIÓN DE MARIO BENEDICTO PARRA -ANARQUISTAS Y COMUNISTAS DE MIERDA : De anarquistas y comunistas de mierda fueron tratados los trabajadores de Chicago en 1886 por protestar ante la imposición de una jornada laboral de 18 horas seguidas todos los días de la semana. Era una jornada fatigosa de trabajo que los destruía corporalmente y los afectaba mental y moralmente. Los fusilaban selectivamente por pedir una hora libre para ver a la luz del sol a sus hijos y esposas. Cuando tenían un accidente laboral eran despedidos sin ningún tipo de indemnización, cantidad de ellos morían poco después o quedaban abandonados.

Todos sabemos que el 1 de mayo es un día festivo y se celebra el Día del Trabajo, pero lo que muchos desconocen es la sanguinaria y cruenta historia que se oculta.

El 1 de mayo de 1886, en Estados Unidos, 300 mil trabajadores salieron a las calles pidiendo por la jornada laboral de 8 horas diarias. El presidente Grover Cleveland declara que “las relaciones entre el capital y el trabajo eran poco satisfactorias”. En Chicago los trabajadores se lanzan a la calle después de que los dueños de la fábrica de maquinaria agrícola McCormick, no cedieran a los pedidos de los trabajadores. Un día y medio después la compañía contrata a los “rompehuelgas” y el 3 de mayo la policía ataca a los huelguistas, un expolsivo es arrojado contra la multitud de manfestantes y se desata la masacre que deja 38 obreros muertos, 115 obreros heridos y 50 policías heridos.

Después de la masacre había que señalar culpables y sin las suficientes pruebas, fueron condenados a la horca cinco trabajadores, uno de ellos, Louis Lingg explotó una cápsula de dinamita en su boca, prefirió sucidarse antes de ir al patíbulo. Dos más fueron condenados a prisión.

En 1889, se celebró en París el Segundo Congreso Internacional Obrero, allí se resolvió, como tributo a los mártires de Chicago, conmemorar esa gesta declarando el 1 de mayo “Día Internacional del Trabajo” y definirla como día de paro general en el marco de la lucha por la jornada laboral de 8 horas. A partir de 1890 se desplegaron las banderas proletarias y las consignas por la dignidad de los trabajadores.

Actualmente, casi todos los países democráticos rememoran el 1 de mayo como el origen del movimiento obrero moderno, excepto en Estados Unidos y Canadá que se celebra el primer lunes de septiembre.

En nuestro país se comienza a conmemorar el 1 de mayo en 1914 por iniciativa de la Asociación Gremial de Artesanos con sede en Bogotá, 24 años después de que fuera iniciado por el movimiento obrero mundial.

El 1 de mayo se debe recordar, no como un festivo más, sino como el día de la reivindicación de los derechos humanos en nuestro país, para que florezca el pleno empleo con salarios dignos, que independientemente del género, las mujeres reciban igual salario a los hombres, que seamos habitantes de un país que merezca ser vivido, con dignidad y plena libertad, recordando que no hay libertad ni democracia sin justicia social. ¡Hasta pronto!