Opinión de Mario Benedicto Parra: Iván el Imbécil

Opinión de Mario Benedicto Parra: Iván el Imbécil – Muchas veces los temas de las columnas de opinión no los sugiere la vida misma o los hechos que en general suceden a diario. El nombre de Iván me ha inspirado para escribir esta columna porque así se llama el nuevo presidente de la mitad de los  colombianos, el cual he  asociado con Rusia, país organizador del mundial de fútbol.

Pareciera que Iván es un nombre español, pero no. No puede haber un nombre más ruso que Iván, al menos cuatro zares rusos anteriores al siglo XVII se llamaban así. El más famoso fue Iván IV, conocido también como “El Terrible” debido a la cruel manera de perseguir a sus enemigos tanto reales como imaginarios.  Gobernó Rusia desde el año 1533 hasta su muerte en 1584 y fue figura clave en el desarrollo histórico de ese país.

También Iván era uno de los nombres más habituales en Rusia, por no decir el más habitual, por lo menos hasta el siglo XX. Uno de cada tres campesinos se llamaba Iván. Entre los “Ivanes” rusos más famosos, a parte de los zares, están Ivan Fedorov, tipógrafo; Iván Aivazovsky, pintor; Iván Kulibin, famosísimo mecánico creador; Iván Turgeniev, escritor; Iván Pavlov, destacado científico, recibió el premio Nobel de Medicina y Fisiología en el año 1904; Iván Kónev, héroe y destacado militar; Iván Kozhedub, leyenda de la aviación soviética, entre otros.

Iván el Imbécil, es un sencillo cuento de León Tolstói, autor ruso, que trata la historia de un príncipe, conocido por todos como el imbécil porque compartía con conocidos y desconocidos lo que le pidieran. Él y su reino consiguían de sobra para comer con su trabajo y no tenían codicia alguna. Esto enfurece al diablo, que envía a tres diablillos para que, ya sea dificultándole el trabajo, por la fuerza o intentándolo corromper con dinero, la paz de su reino se vea amenazada o definitivamente rota y haya discordia entre él y sus hermanos príncipes. Su completa ingenuidad y las situaciones que Tolstói narra son maravillosas y a lo largo de un relato muy entretenido nos hace reflexionar sobre varios temas hoy de actualidad como el proceso de paz.

También hay muchísimo “Ivanes” conocidos en nuestro medio: Iván Cepeda; Iván Márquez; Iván Velásquez, magistrado auxiliar de la Corte Suprema de Justicia que desató una crisis política al destapar los nexos de paramilitares con medio centenar de congresistas, Iván y sus bam band, Iván Marulanda, risaraldanse elegido senador, Oscar Iván Zuluaga, excandidato presidencial; Iván Lalinde, periodista; Iván Urdinola Grajales, exportador de droga; Iván López, actor colombiano; Iván Mejía Alvárez, comentarista deportivo; Iván Ramiro Córdoba e Iván René Valenciano, futbolistas; Iván Villazón, cantante vallenato; Iván Duque Escobar, exgobernador de Antioquia y padre del hoy presidente electo Iván Duque Márquez.

También existe Ibán con b, que aunque muchos consideren que se trata de un error ortográfico o de un error en el registro, no lo es. Ibán con b es español, propio de la región del País Vasco. Justamente el destacado Ingeniero Agrícola, Elver Ibán Gutiérrez Triana, oriundo de Campoalegre, fue registrado con este nombre.

Para terminar, en el municipio de Algeciras, una pareja que tuvo su primer bebé -él Petrista y ella Duqueísta-, decidieron llamarlo “Iván Gustavo”, ello con el fin partir diferencias ideológicas en pro de la paz familiar. ¡Qué buen ejemplo!  ¡Hasta pronto!