OPINION: NI VENCEDORES NI VENCIDOS – POR: MARIO PARRA

 

OPINION: NI VENCEDORES NI VENCIDOS – POR: MARIO PARRA – Como cualquier colombiano, con el corazón y la razón, deseo que este nuevo intento que ha abierto el Presidente Santos por tratar de solucionar el conflicto interno en Colombia, salga adelante a través del ejercicio de la política.

Los problemas políticos exigen soluciones políticas, por eso a los que votamos Sí al plebiscito, nos llegará el momento de reflexionar para entender si realmente estábamos equivocados o para deducir si se trató de la divulgación de una pantomima más de la oposición.

Ahora, nos tocará a los del Sí, en el ejercicio de la participación ciudadana, ver y observar, como en las mesas principales, los planteamientos de la oposición y las Farc. Si los inamovibles de parte y parte no se mueven, es señal de que el conflicto continuará y el efecto principal del “No” es que las Farc seguirán eligiendo presidente porque el tema de la guerra y la violencia  seguirán vigentes como argumentos de los candidatos presidenciales en las próximas elecciones y no será difícil que vuelvan a contar con el apoyo de los partidarios del No y del Sí para mantenerse en el poder.

No es agradable la tarea de decir la verdad, cuando a algunos le duele tanto, pero ahora, la oposición estará sometida a duras pruebas que comprometen su responsabilidad, como convencer y someter a la guerrilla de purgar cárcel intramural y la no elegibilidad. El tiempo se encargará de mostrar que el peligro no es que las Farc sean elegibles para hacer política o que no sean sancionados con cárcel -más no impunidad-, sino el populismo y la religión perversa de algunos curas y pastores cristianos que esclavizan la conciencia, tal como sucedió cuando Monseñor Miguel Ángel Builes, el obispo de Santa Rosa de Osos – Antioquia, en la época de la violencia entre liberales y conservadores, decía en el púlpito que ser liberal era pecado, de esta forma convertía sus convicciones como arma para incitar a matar liberales.

Se le abona al Presidente su capacidad de pararse al frente para corregir esos errores que pregonan los de No, sin debilitar y condenar a nadie. Ojalá los opositores, este nuevo episodio, no lo conviertan en una suerte de reality show, que sus dirigentes que hoy sueñan con gobernar el país no se acomoden al libreto de la guerra como única salida y que no tengan  que jugar con esas tesis y con la lógica de sentarse a ver el derrumbe para no golpearse con los escombros, sino alcanzan su pretensión mayor, encarcelar a los guerrilleros.

En una sociedad tan dividida como la colombiana, parece hacer carrera seguir abrazados a débiles dogmas sintetizados en algunas frases creadas para fijar conceptos pero vacías de contenido, por ejemplo que Colombia iba rumbo al comunismo, al castro-chavismo y donde sólo impera el concepto de justicia ordinaria y como sanción, solamente, la privación de la libertad intramural. Claro está que todo esto es producto de la propaganda mendaz de quienes infunden temor y confusión.

Termino con esta anécdota: Salvador Allende al tratar de convencer a un campesino humilde, sin tierra y sin ninguna otra clase de bienes, de que apoyara la causa por el socialismo, el campesino le dice que no lo apoya porque el comunismo le va a quitar todo, y entonces Allende le dice que, aparte del hambre que tiene, qué otros bienes posee. ¡Hasta pronto!